Si estás leyendo esto, probablemente sientas que el estrés y la ansiedad han tomado el control de tu vida. Quizás te despiertas cada día con una sensación de agobio, como si estuvieras atrapado en un ciclo sin fin. Tal vez sientes que tu mente nunca descansa y que el miedo al futuro te paraliza, impidiéndote disfrutar del presente.
¿Te resulta familiar?
Sé lo que es vivir con esa sensación de agotamiento emocional, sentir que por más que intentas relajarte o cambiar, nada parece funcionar. La frustración de querer avanzar y, aun así, sentir que algo te detiene. Y ese "algo" puede ser la autocrítica constante, el miedo a no ser suficiente o la duda de si alguna vez podrás encontrar paz y equilibrio.